Si vendes productos hechos a mano, lo más probable es que la gente te conozca por Instagram: ve una foto, le gusta y te escribe. Ahí empieza lo difícil, porque esa conversación pasa por mensajes directos que se mezclan con todo lo demás y las preguntas se repiten: cuánto cuesta, si hay stock, cuánto demora y cómo se paga.
Este artículo propone cuatro pasos para ordenar esa parte. No prometemos ventas: lo que sí hacen es que quien ya está interesado encuentre rápido lo que necesita y tú dejes de escribir lo mismo veinte veces.
Paso 1: pasa la conversación a WhatsApp Business
WhatsApp Business es la aplicación gratuita de WhatsApp para negocios. Se ve casi igual que el WhatsApp de siempre, pero agrega herramientas. En iPhone, están en la pestaña «Herramientas» (abajo, entre «Llamadas» y «Chats»). Allí:
- Toca «Perfil» y después «Edita el perfil» para cargar la descripción, el horario en que contestas y tus sitios web, como el enlace a tu Instagram.
- Toca «Facebook e Instagram» para añadir WhatsApp a tus perfiles.
- Toca «Enlace directo»: te da un enlace o un código QR que invita a un chat contigo. Ponlo en tu Instagram.
Paso 2: muestra tus productos en el catálogo
El catálogo es una vitrina dentro de WhatsApp: muestra tus productos con foto y precio. Para crear uno:
- En «Herramientas», toca «Catálogo» y «Añadir un artículo nuevo».
- Sube una foto, escribe el nombre del producto y el precio.
- Elige Chile en «País de origen» (WhatsApp lo exige).
- Toca «Guardar».
WhatsApp revisa cada artículo antes de mostrarlo. Si lo rechaza, verás un signo de exclamación rojo y puedes tocar «Solicitar otra revisión». Para un producto hecho a mano, una buena foto es lo que más cuenta: luz de día, fondo simple y una segunda foto que muestre el tamaño con algo conocido al lado.
Paso 3: guarda las respuestas que repites
Las respuestas rápidas son mensajes que guardas una vez y mandas después escribiendo una barra (/) y una palabra corta. Puedes guardar hasta 50. Para crear una: en «Herramientas», toca «Respuestas rápidas», toca el +, escribe la palabra corta en «Acceso directo», el texto en «Mensaje» y toca la palomita para guardar.
Cuatro que casi todo vendedor necesita, para que cambies por tus datos:
/precio: El valor de [producto] es $[tu valor]. Si lo quieres con [variante], queda en $[tu valor]. ¿Cuál prefieres?
/demora: Cada pieza se hace a mano, así que demora más o menos [tiempo] desde que confirmas. Te aviso cuando esté lista.
/envio: Despacho por [tu forma de envío]. El valor depende de la comuna: dime a cuál sería y te lo calculo.
/pago: Se paga [tu forma de pago]. Cuando lo confirmes, te mando los datos.
Evita contestar «depende» a quien pregunta el precio: la persona lo lee como «no me quiere decir». Si el valor cambia según el tamaño o el color, dilo y pide el dato que falta.
Paso 4: si atiendes clientes en persona, mira tu ficha de Google
La ficha de Google Maps es la tarjeta de un negocio que aparece en el mapa y la búsqueda de Google, con horario, fotos y reseñas. Así lo dice la ayuda oficial de Google, en «Requisitos de las empresas y directrices sobre propiedad»: para tener un Perfil de Empresa, «debe haber alguien que atienda a los clientes de forma presencial durante el horario indicado», y no pueden tenerlo «marcas, organizaciones, artistas y otras empresas que solo existan en Internet». Si vendes sólo por Instagram y no atiendes a nadie en persona, esa ficha no es para ti por ahora, y puedes saltarte este paso.
Si tienes un taller o una tienda donde atiendes a la gente, parte buscando tu negocio en Google Maps con tu comuna: si aparece, toca la pestaña «Información» y baja hasta «Reclamar esta empresa»; si no, abre business.google.com/add y toca «Agrega tu empresa a Google». Después hay que verificar: entra a business.google.com y toca «Verificar».
Y si quieres un plan para tu caso
El orden correcto cambia según el negocio: no es lo mismo vender cinco productos distintos que cincuenta, ni tener un taller abierto al público que despachar todo. Qué hacer primero, qué no conviene todavía y cuánto cuesta cada cosa depende de tu caso.
Si quieres un plan hecho para tu negocio, con qué hacer primero y cuánto cuesta cada cosa: Propuesta estratégica.

